02 diciembre 2009

(shoots in Down Town, auguries of innocence)

en un post de western desmentido (1856), un atento lector evidencia una inspiración. nos gustó la noción (este plural es muy cierto, y de distintas maneras); recordamos, volvimos a una imagen, a una historia; y entonces se mezcló, amparada en erráticos destellos, una voz del siglo XVIII y la repercusión aguda y decreciente de unos disparos, on the roads of Down Town... (gracias al visitante, que nos recordó el influjo de Jarmusch, Blake, Huxley...)

proverbios del infierno, algunas rosas del desierto, plomo y velocidad

... inspirado en Dead Man, claro; ese poético film preñado de verbos del británico William Blake, orales y visuales (como las piezas del mismo Blake, poeta, grabadista, místico), engendrados algunos en el libro de los “Proverbios del Infierno”.

el mismo Blake que vio, y dijo:

"If the doors of perception were cleansed, every thing would appear to man as it is, infinite";
inspirando (shooting) al lúcido Aldous Huxley, que invita (o advierte) con esa frase en la entrada a "The doors of perception"; puertas a las que después tantos golpearían, por las que soñarían pasar, flotar, Jim Morrison entre ellos;
puertas violentadas por pintura en spray y agujeros de distintos calibres
.

Las puertas que parece abrir, en Dead Man, Will Blake (encarnado en alguien, que a su vez habita Johnny Depp), son las de un infernal oeste estadounidense; onírico, alucinógeno, celestial, plagado de extrañísimos, dulces y agrios, despliegues y deformaciones de lugares comunes del Western (esos lugares simplificados que requiere la leyenda para viajar y poder decir al cabo otra cosa); allí lo recibirá en primer lugar el carbonero del tren (Crispin Glover), que le aclara que el lugar donde se dirige, the Town of Machine, es el final de la vía.
Look out the window... ... the water in your head was not dissimilar from the landscape. And you think to yourself, “Why is it that the landscape is moving, but the boat is still? (hombres en el vagón se levantan, toman sus rifles, y comienzan a matar búfalos; el tren en movimiento, a través de las ventanas)
a su arribo al fin del camino, WB decide no discutir con un Winchester, y abandona su afán de conseguir un empleo; pero va a meterse pronto en problemas, al pisar con descuido las brasas sin apagar de un amor local;
una balacera: veloz metal de hombre blanco en tres cuerpos: el de la Muchacha de las Flores de Papel que sueña con brisas de París; el de WB; el del melancólico y enamorado hijo del poderoso metalúrgico del condado.
Sobrevive el forastero; huye por una ventana; llueven flores de papel, galopa un caballo pinto hacia el desierto.

el mismo Blake que nos cuenta, en The Marriage of heaven and hell (1790-1793): “Los Poetas de la antigüedad animaron todos los objetos sensibles con Dioses o Genios, nombrándolos y adornándolos con las propiedades de bosques, ríos, montañas, lagos, ciudades, naciones, y todo lo que sus dilatados y numerosos sentidos podían percibir. Particularmente, estudiaron el genio de cada ciudad y país, colocándolo bajo la potestad de su deidad espiritual. Hasta que se estableció un sistema, del que algunos sacaron provecho, y esclavizaron al vulgo con el intento de dar realidad o abstraer las deidades mentales de sus objetos: así comenzó el Sacerdocio, escogiendo formas de culto de entre los relatos poéticos. Finalmente, dictaminaron que los Dioses mismos así lo habían dispuesto. Así fue como los hombres olvidaron que Todas las deidades residen en el corazón humano."

Alguien (Gary Farmer), Nobody, Exebeche, “He who talks loud saying nothing”, va a reconocer a WB; Exebeche, un indio, que fue secuestrado por los blancos y obligado a peregrinar por la civilización como una rareza (like a freak); un indio que decidió camuflarse con modales de la urbe para pasar desapercibido, aprendió a leer y conoció al poeta, sin distinguir causas y consecuencias; un indio asombrado por la velocidad con que el hombre blanco trasladaba sus ciudades, y ya estaban allí, para llegar siempre al mismo lugar; un indio que retornó a su tierra, ya otro, siempre otro, y fue segregado también por la sangre, por los suyos.
Vagando, desterrados ambos, van a encontrarse.
Exebeche reconoce a Blake, y lo incita con sus propias palabras:
“Drive your cart and your plow over the bones of the dead”.
WB, herido, débil, perseguido, y recién llegado al infierno con su excéntrico traje de Cleveland, se molesta por tanta inentendible “palabrería india”.
Nobody entiende que el lenguaje del poeta ha mutado, y que sus versos –que aún se engendran en los encuentros y las pruebas del camino– ahora corren por el cañón de su revólver y estallan en el aire/polvo, penetran en los cuerpos, irrumpen en el violento y arenoso lenguaje de los desiertos afiebrados: de sed, de leyenda y de lluvia; de metal, dorado y fascinante; gris, muy rápido.

el mismo Blake:
Every night and every morn
Some to misery are born,

Every morn and every night

Some are born to sweet delight.


Some are born to sweet delight,

Some are born to endless night.

(Auguries of Innocence)

3 comentarios:

  1. Dijo Jarmusch:

    "And why a Western? The 'Western' as a genre is very open to metaphor, and has deep roots in classical narrative forms. 'Westerns' are most often stories involving journeys into unfamiliar territory, and they are also often shaped around very traditional themes, like retribution, redemption or tragedy. The openness of the form, and it's inseparable connection to 'America' in the broadest sense, attracted me to it. I have to admit, though, that Dead Man is not a traditional 'Western' - the genre was really only used as a point of departure." Y además:

    "Thrown into a world that is cruel and chaotic, his eyes are opened to the fragility that defines the realm of the living. It is as though he passes through the surface of a mirror, and emerges into a previously-unknown world that exists on the other side."

    ResponderEliminar
  2. dead man!! esa peli me amigó con un concepto de esos de crítico de arte que por lo general me joden mucho. eso del “cine poesía”, o “cine lírico”, o profundo, como sea. Una flaca con la que salía estaba embrujada con las películas de Duras, la francesa, me acuerdo de India Song. qué tedio!, man, esos franceses y su estiraaaaaaaaado existencialismo. glamour, exotismo por el exotismo mismo... poesía porque te queda bien, a vos, nena de la carita pálida... ingenua esfinge... cuánto me hubiese gustado tener el revolver de blake para dispararle por la espalda y fallar dos tiros...
    gracias Jarmusch...

    ResponderEliminar
  3. y con respecto a las cámaras
    va a estar jodido, man. la gente se la pasa sacándose fotos y filmándose y después comparando sus muecas y pasitos de baile. a ver cuál te queda mejor. a ver si estás a tono. yo digo que ésa es una forma de control. y más jodida me parece. estás en cualquier movida y en cuanto la cosa empieza a ponerse buena (o antes, o todo el tiempo) empiezan a aparecer las camaritas y vamos! a registrar!!! no vaya a ser que los del facebook no se enteren de lo bien que la estoy pasando y la gente cool con la que me junté... o no me crean. pero acá tengo las fotos, mirá...

    saludo, gente, bien por el blog y por las faltas de respeto

    ResponderEliminar