20 noviembre 2009

el espíritu de la dictadura


(los nombres de la dictadura están todos muertos) en una sesión de espiritismo, hace unas noches, invocamos medio de casualidad a un fantasma uniformado, que tuvo existencia concreta en este país allá por la época de la dictadura, y participó dentro de lo que su rango le requería, como buen subordinado; uno más, ningún nombre conocido (los nombres tipo videla®, astiz®, estaban ocupados por organizaciones de reivindicación y llanto); murió en un accidente. yo estaba con esto de la vigilancia urbana en mente y le pregunté qué opinaba; me contestó a favor, claro, por la seguridad y contra el crimen, etc.; le retruqué que la libertad y el hábitat y así; hubo un silencio breve en que la copa dejó de moverse, y entonces tiró (creí verlo, como recostándose en un sillón, y con una leve mueca de triunfo):
“bueno, sí; pero miren las ventajas, también; si en los setentas hubiésemos tenido cámaras de vigilancia no hubiesen sido necesarios 30.000 desaparecidos®, ¿no? el que se sabe vigilado aprende a reprimirse solo”.

No hay comentarios:

Publicar un comentario